
La entrada de las mujeres al establecimiento carcelario La Modelo, en su día de visita se volvió un calvario. Más de 3.500 mujeres, que son madres, esposas, hijas, abuelas, familiares y amigas, se alistan cada domingo para pasar por el sufrimiento que les espera dentro y fuera de La Modelo de Bogotá, con el fin de visitar a los reclusos.
El negocio:
La entrada inicia a las 8:00am del domingo. Sin embargo, el Inpec y la Policía sin previo aviso a la ciudadanía deciden salir a cualquier hora de la madrugada, a una callejuela oscura, destapada, llena de escombros, barro y de basura a estampar dos sellos en el brazo de algunas mujeres que de forma misteriosa y exclusiva, son avisadas para estar en ese lugar entre 1:00 am y 2:00 am.
Hasta 10 horas pueden durar de pie las mujeres que pretenden entrar a La Modelo a primera hora del día domingo. Sufren las heladas y el frío de la madrugada, el desorden y la desinformación que produce el Inpec, porque es un negocio para algunos guardias establecer contactos particulares, para generar un monopolio de la información sobre la hora en que van a estampar los sellos requeridos para el ingreso de mujeres.
Los primeros 50 puestos de la fila de la entrada a La Modelo valen entre $40 mil y $50 mil pesos. Este precio lo pagan las mujeres que pueden hacerlo, la mayoría de ellas visitan a familiares sindicados por delitos de narcotráfico. Así lo pudo conprobar WiKi CiudaDana con uno de los contactos que maneja de manera exclusiva este proceso de ingreso.
El Calvario:
Las mujeres van formando una fila y con el transcurrir del tiempo, ésta se va haciendo mucho más larga y congestionada. El Inpec no les informa a las mujeres embarazadas, a las señoras de la tercera edad ni a las que se encuentran con alguna discapacidad, que tienen en el derecho de ingresar de manera prioritaria al establecimiento y evitar la fila de 7 cuadras.
Caminar por dos calles destapadas, llenas de basura y malolientes, es la ruta establecida por el Inpec para el ingreso de las mujeres.
WiKi CiudaDana observo que las dos cuadras por las que las mujeres son obligadas a caminar, no son necesarias como ruta de ingreso a La Modelo. También se comprobó que no existen canales de comunicación públicos ni visibles que den a conocer las reglas de juego sobre los temas claves que son: hora de estampada de los sellos, número de sellos requeridos, hora de ingreso de la visita y hora de salida.
Tampoco existe información sobre los alimentos que el Inpec autoriza ingresar a La Modelo o los que son prohibidos. Muchas mujeres no logran ingresar, después de este calvario, por la forma en que llevan empacados sus alimentos.
Las mujeres pasan por 5 controles de seguridad antes de llegar a ver a su familiar o amigo. Registro de cédula y foto digital es el primer control; revisión de alimentos de manera no higiénica por parte del Inpec pues las mujeres han denunciado que la guardia no utiliza tapabocas y con solo un par de cucharas revisan todos los alimentos que ingresan más de 3.000 mujeres.
La requisa personal está a cargo de mujeres guardianas; después se pasa a la requisa de los perros antidrogas y explosivos, y por último, se pasan los alimentos por una banda transportadora y ellas pasan por el scaner que detecta metales.
Cada domingo todo es incierto, pues las reglas de juego cambian. No hay normas visibles para las mujeres. Reina la desinformación y el poder de las mujeres ¨contacto¨ que tienen el negocio de establecer quiénes y a qué precio se ingresa a la Modelo cada domingo.